LOS AÑOS DE LA FERTILIDAD

Emilio Rivas
La ofrenda

 

«UN SER HUMANO ES FÉRTIL CUANDO PUEDE DAR VIDA.
CUANDO SUS CAPACIDADES ESTÁN EN EL PUNTO ÓPTIMO
PARA APORTAR LO MEJOR QUE TENÍA A SU MUNDO.
SI NO LO HACE ENTONCES, NO LO HARÁ NUNCA,
NO ALCANZARÁ LA MEJOR VERSIÓN DE SÍ MISMO,
ACEPTARÁ LA VIDA QUE SE IMPUSO.


¿CÓMO SE VIVEN ESOS AÑOS QUE MARCARÁN
EL RESTO DE LA VIDA?
¿QUÉ GESTO POLÍTICO IMPLICA LA DECISIÓN DE PROCREAR?
¿ES UN HIJO LO MEJOR QUE UN SER HUMANO
PUEDE DARLE AL MUNDO?»


A los ocho años Emilio Rivas vio un vídeo de Maradona y pensó que podría lograr lo mismo que él. Decidió entonces dejar el conservatorio de música para dedicarse al fútbol. Tras pasar por las categorías inferiores del Cádiz y del Betis fue consciente de que nunca metería un gol en el Bernabéu e ingresó en la facultad en Sevilla, donde se licenció en Publicidad y RRPP. Más tarde, por casualidad, vio una obra en Madrid en la sala Cuarta Pared y pensó: «Era el teatro…, era eso». Un año después se traslada a Madrid y funda junto a José Espigares la compañía Kalashnikov consiguiendo en 2012 actuar en La Cuarta, donde tuvo su última revelación. Ya en solitario, presenta su monólogo Biofobia (2013) en Espacio Labruc, y su rumbo cambia cuando conoce a la compañía La Tristura con la que establece un importante vínculo colaborando con ellos alrededor del mundo. A propuesta de ellos en 2015, realiza su pieza Take a walk on the wild side, que representa en La Casa Encendida (Lavapiés, Madrid), Las Naves (Poblats marítims, Valencia) y Teatre Principal (Palma de Mallorca), y donde saca a caminar a los espectadores a la calle con auriculares para vivir una experiencia escénica fuera del teatro.

En 2017 Emilio nos reunió a Ana Petite y a mí con la necesidad común de sentirnos parte de algo. «No nos habían pedido nada –recuerda el propio Emilio–, no teníamos fecha de estreno, nadie lo estaba esperando… lo hacíamos porque nos salía hacerlo, porque así éramos y porque algo entre el arte y las personas que allí estábamos había sucedido y ya no había vuelta atrás, para bien o para mal. Simplemente, eso es lo que dábamos. Decidimos llamarnos La ofrenda». A partir de ahí comenzamos a trabajar en esta pieza llamada Los años de la fertilidad, creada en residencia en Naves Matadero. 

«’Fertilidad’ –escribe Emilio– es una palabra importante. Enmarca un periodo y una posibilidad. Un don que aparece durante un instante en la vida de una persona, y que condiciona una suerte de estado de excepción. Lo que no suceda, ya no sucederá. Nos basamos en ese concepto biológico y lo trasladamos de forma poética al plano vital y filosófico. Un ser humano es fértil cuando puede dar vida. Cuando sus capacidades están en el punto óptimo para aportar lo mejor que tenía a su mundo. Si no lo hace entonces, no lo hará nunca, no alcanzará la mejor versión de sí mismo, aceptará la vida que se impuso.  ¿Cómo se viven esos años que marcarán el resto de la vida? ¿Qué gesto político implica la decisión de procrear? ¿Es un hijo lo mejor que un ser humano puede darle al mundo?».

 

 

«’España’ –continúa Emilio– es una palabra dura. España es el límite del amor. La expresión artística no tiene sentido al margen de su contexto. Los últimos años fueron difíciles. Lo dimos todo por amar, por dar algo bueno, y nos topamos con un muro. La lección de cada día: miente, sonríe y sigue adelante. No sabíamos que podíamos tragar tanto. Al poco surgían los chistes, y al día siguiente había Champions League. Queríamos hacer teatro desde la alegría. Ahora salir al escenario es un acto de resistencia. No obstante, reunirse a oscuras en un teatro para compartir y reflexionar es, de alguna manera, la celebración de un antiguo rito. Algo sagrado. Algo que aún no hemos perdido. La propia forma de aquel código se modifica, va mutando, avanza. Quizá estemos ante los últimos hijos de aquello que llamábamos teatro».

 

ESTRENO ABSOLUTO
10, 11, 12 y 13

de enero de 2019

Más información y
ENTRADAS YA A LA VENTA
aquí

 

 

«Escucho la radio, y es mentira.
Camino por la calle, y es mentira.
Atravieso Sol, y todo es mentira.
Me toco la cara, y es mentira….
Es curioso que asistamos a piezas escénicas
con la ambición de ver algo que sea verdad».


Emilio Rivas

 

 

Ficha artística
Dirección y textos: Emilio Rivas 

Creación: La ofrenda
Intérpretes: Ana Petite, Emilio Rivas y Diego Bagnera
Dirección técnica: Roberto Baldinelli
Coproducción: Emilio Rivas / La ofrenda y Naves Matadero – Centro Internacional de Artes Vivas