Y permanece, de Ariel Rodríguez, por la Orquesta El arranque, con el propio Rodríguez al piano + Disonante y Criollito, de Julián Plaza + Sitano, de Camilo Ferrero + El taura, de Agustín Bardi | Impros
Un nuevo clásico del siglo XXI. Una joya que merece que la busques y la escuches con buenos auriculares. Un hermoso viaje a la par del que, de gira por Japón, motivó esta hermosa composición del pianista de El arranque, una orquesta crucial en la nueva edad de oro que el tango hoy vive desde mediados de los 90, cuando esta formación cofundada por el contrabajista Ignacio Varchausky y el bandoneonista Camilo Ferrero irrumpió en 1996 como quinteto para muy pronto convertirse en el septeto que actualmente sigue siendo. [Aquí en un concierto de finales de 2010, interpretando el fantástico Nuevo y vivo, de Ignacio Varchausky y Andrés Linetzky].
Con una brillante discografía, su más reciente trabajo, ya el décimo, es Camaradas, con el gran Víctor Lavallén como invitado especial en un disco que homenajea al legendario bandoneonista de Pugliese, al igual que a Emilio Balcarce y a Julián Plaza, dos compositores esenciales en la historia del tango y fundadores en 1968 del Sexteto Tango con el propio Lavallén, Osvaldo Ruggiero, Alcides Rossi, Oscar Herrero y Jorge Maciel, otra formación trascendental de la segunda mitad del siglo XX y que, parejamente a las orquestas de Alfredo Gobbi y Horacio Salgán, es una de las más reconocidas influencias de El arranque, esta fantástica formación contemporánea que ya ronda los 30 años de admirable trayectoria.
Su más reciente trabajo, ya el décimo, es Camaradas,
con el gran Víctor Lavallén como invitado especial
en un disco que homenajea al legendario
bandoneonista de Pugliese,
al igual que a Emilio Balcarce y a Julián Plaza,
dos compositores esenciales
en la historia del tango
Sumo aquí a Y permanece, de Ariel Rodríguez, algunos tangos más incluidos en este reciente trabajo: Disonante, de Emilio Balcarce; Criollito, de Julián Plaza y Sitano, de Camilo Ferrero, arreglador a su vez de gran parte de las composiciones de Camaradas. Agrego, por último, un pasaje de El taura, de Agustín Bardi, en la primera grabación de la orquesta en 1998. Así sonaban ya. No tengo claro quién es el autor del arreglo; diría que Ramiro Gallo, que ya estaba en la orquesta y firmó muchas de las orquestaciones, aunque podría ser también, además del propio Ferrero, Alejandro Schwarz, arreglador y compositor, también él, de otros tangos de la formación. En cualquier caso, una maravilla.
Si quieres saber más sobre el rol crucial que @ignaciovarchausky ha tenido y tiene en el tango contemporáneo, puedes leer también el marco conceptual de esta investigación.
15 de agosto de 2022