
Nada hay menos documental que una autobiografía, que es siempre la escritura de un autoengaño. Toda autobiografía es ficción, un ejercicio de unir verosímilmente algunos pocos hechos reales dentro de un gran relato imaginario, guiado por la indulgencia. Yo soy no sé. Lo que de mi rostro emana (lo a la vista en mí que yo no veo) y lo que de mí los otros y la vida han hecho y van haciendo en mí. Soy (como escribió Valéry) la voz de mi desconocido y estoy lleno de secretos a los que llamo Yo. Aquí empieza y termina cuanto tengo honestamente para decir: nadie me ha sorprendido tanto (potenciándome y despontenciándome) como yo mismo, esta no dirigible ni calculable suma de mis encuentros y afecciones con el otro; este campo extensivo de piel, músculos, huesos, uñas, dientes, dendritas, sinapsis, órganos, pelos en el que el devenir de la vida deviene a la vez incesantemente en el campo intensivo de mi sensibilidad, un campo no cartografiable, abierto y siempre desconocido, inapropiable y comunal, imperceptible, impersonal e indiscernible que no admite certezas, estabilidad ni garantías ni cuyos infinitos eventos (endógenos, exógenos ni liminares) pueden ser continuamente procesados y reducidos a conceptos con los que explicar (pretender explicar) el misterio de lo vivo, un proceso multivectorial asemántico, preverbal y prelógico que a cada instante desborda la capacidad de simbolización, representación y traducción que nos es racionalmente dada. Renunciar a toda tentación de reducir cada afección (tanta complejidad) a mera información manipulable se intuye condición innegociable de la vida. La vida no cabe en el lenguaje, ese lazarillo, que diría Hugo Mujica, Para quienes necesitan datos, fechas, referencias, puedo no obstante agregar, como quien enumera: nací (dicen) en Buenos Aires, Argentina, en 1973, y resido en España desde 2002. He estudiado periodismo, literatura, interpretación y dirección escénica formándome, entre otros, con Adán Black, Andrés Lima, David Amitín, Carles Alfaro, Juan Cavestany, Marco Antonio de la Parra, Abelardo Castillo y Carlos Ferreira. Me he formado, paralelamente, en danza contemporánea con Nicolas Rambaud —tras pasar antes por el estudio de Amelia Caravaca— y en acrodanza con Stefano Fabris en Carampa. Eventualmente, a la par, asisto a workshops con otros coreógrafos y creadores: Rainer Behr, Tom Weksler —ambos en B12.space en Berlín—, María Muñoz y Pep Ramis, de Mal Pelo —en L’animal a l’esquena, en Celrà—, Pau Aran, Lucio Baglivo, Suka Horn, Mercedes Pedroche, Davicarome, Vanessa Cadenas, Analía Serenelli y Xavi Sánchez (de Rauxa cía) y Yuridia Ortega y Raphael Perrenoud, en Madrid. He realizado a su vez el taller de diseño de iluminación teatral de Valentín Álvarez, Rompiendo la luz, construyendo la imagen escénica. En Argentina, se me concedió en 1997 el Premio Nacional de Poesía para autores inéditos por mi libro Primeras luces de la noche y, en 1998, la Beca del Fondo Nacional de las Artes en la categoría teatro. Durante los últimos 30 años he trabajado para diversos medios de Argentina y España, en prensa escrita —Clarín, La Nación, El Cronista, La Prensa, XLSemanal, Man, Maxim, El Mundo— y televisión: Canal 9 de Buenos Aires, Canal Sur de Andalucía —en ambos como guionista de Jesús Quintero (El perro verde, en 1999, y Ratones Coloraos, en 2002)—, Televisión Española y Lion Television, de Londres, como coordinador en España del documental Guns, germs and steel, del premio Pulitzer Jared Diamond, realizado para National Geographic. En 1999, recibí el Diploma a la labor destacada por mi trabajo en Viva, el magazine dominical de Clarín, el diario más leído de Argentina, concedido por TEA, escuela de Periodismo en la que también ejercí como docente. Trabajé también, entre 1999 y 2001, en tareas de producción y prensa en la Dirección de Música del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. X-nada (cortometraje de Toni Vega y Dani de la Torre, finalista de los premios Goya de 2010) está basado en uno de mis reportajes publicados en XLSemanal, donde me desempeño como redactor jefe. Como actor, he participado en diversos trabajos de Theatre for the people, todos dirigidos por Adán Black. He montado a su vez dos de mis textos: Este sueño compartido que llamamos realidad, estrenado en el Festival Surge Madrid 2014, y Aún no consigo besar, escrito a partir de la historia real de la primera persona a la que se le realizó un trasplante de cara en Francia en noviembre de 2005. Este texto se representó paralelamente en Buenos Aires durante dos temporadas, con otro elenco bajo la dirección de Heidi Steinhardt. He dirigido también Nina, de José Ramón Fernández, en el Teatro Fernán Gómez de Madrid, y la lectura dramatizada de Amor 2.0, texto de mi autoría escogido por la Fundación SGAE para su ciclo de difusión de nuevas dramaturgias en la Sala Berlanga. He participado, además, en Subir una montaña, el site specific creado y dirigido por Emilio Rivas para los eventos de clausura de Espacio Labruc, y en el taller de creación colectiva A nuestros amigos, con La Tristura, en La Casa Encendida de Madrid. Entre 2018 y 2021 colaboré con Emilio Rivas en el desarrollo de sus piezas Los años de la fertilidad —creada en residencia en Naves Matadero – Centro Internacional de Artes Vivas y allí mismo estrenada— y Por el aire, desde el fuego, presentada en el Centro de Cultura Contemporánea Conde Duque. Actualmente trabajo en un proyecto de investigación en relación al tango y la danza contemporánea (Contempotango | Buscando ‘mugre’) y en mi nueva creación, Felices tetrapléjicos por voluntad, una reflexión escénica acerca de las dinámicas del cuerpo en las sociedades hipertecnologizadas del confort. Al margen de los hechos descritos, me constituyen también (tal vez más y mejor) mil tropiezos y frustraciones no documentados. No obstante, pese a todo, pese a mí mismo, sigo. Como dejó Montale, «si algo nos queda aún, un ‘sí’ apenas, digámoslo, siquiera con los ojos cerrados».
diegobagnera@hotmail.com
@contempotango
![]()